En noviembre de 1974, el fotógrafo Dave Glass fue testigo de una mudanza descomunal y poco habitual: 30 camiones de gran tonelaje y un centenar de operarios a la increíble tarea de trasladar una docena de casas victorianas casi un kilómetro cuesta abajo por las empinadas calles de san francisco hasta su nueva situación. Se ‘mudaron’ de cuatro en cuatro a lo largo de tres trepidantes fines de semana. 

Los testigos de la mayor operación de traslado de inmuebles de la historia de la ciudad afirmaron entonces al diario ‘San Francisco Chronicle’ que la mudanza pareció “una operación militar”.
Ante todo los trabajadores hicieron sobrevolar las viviendas sobre pilas de maderos. después limpiaron el camino de postes telefónicos, cables de corriente del tranvía y farolas. Por último, dispusieron las casas sobre camiones y esperaron a ser escoltados por hasta 30 coches de policía
esta fue la respuesta de la ciudad a un revolucionario plan urbanístico comenzado en 1947 por un gobierno local republicano y que había destruido ya más de 2.500 viviendas de estilo victoriano, una de los rasgos urbanísticas que caracterizan la ciudad,
Esas viviendas, no valoradas durante décadas, fueron habitadas por familias afroamericanas de escasos recursos económicos y se transformaron en una de las cunas del jazz local antes de ser derribadas para construir bloques de apartamentos para los ejecutivos de las compañías del vecino distrito financiero. por suerte, gracias a esta peculiar mudanza, al menos 12 se salvaron y hoy yacen en la confluencia de las calles Filmore y Shutter.

Fuente: idealista