Muchas veces nos preocupamos por el lugar a donde iremos a vivir, las condiciones de la nueva colonia, ciudad o incluso país, que tal es el ambiente social, cultural y demás cosas que si bien son muy importantes, debemos de preocuparnos primero por la mudanza, puesto que si aún no estamos establecidos en la nueva casa, no debemos saltarnos este paso tan importante.

Por esto es que es de suma importancia el preparar la mudanza con propiedad, y para evitar contratiempos que pudieran traducirse en dinero y tiempo perdido. De inicio, el paso uno sería hacer un presupuesto mudanza, esto se logra ingresando a algún sitio de mudanzas, en donde se puede pedir una asesoría al respecto, como siempre en estos casos las empresas de mudanza tienen precios establecidos en algunos servicios en general, pero para saber cuál de estos servicios es el que se requerirá necesitas trabajar por tu cuenta, ya que tienes que hacer un recuento de tus pertenencias, teniendo claro el tamaño aproximado de ellas, y la cantidad. Es igualmente importante saber cuáles de ellas son más frágiles que otras, y demás detalles que pueden influir en el resultado. Además de lo anterior, es evidentemente importante el lugar de origen y el de destino, por lo que para pedir un presupuesto mudanza necesitaras esto y lo que anteriormente te comenté.

Esto de clasificar tus pertenencias por tamaño y fragilidad no solo es algo que te servirá para poder pedir un presupuesto mudanza, sino que también al momento de verificar en qué lugar las guardarás para cuando llegue el momento en que los encargados de la mudanza comiencen su trabajo ya tengas todo perfectamente listo, situado lo más frágil con cuidado y de paso acomodes el resto propiamente.

Un consejo que te puede servir en cada mudanza es: “No lleves tu basura a tirar más lejos”, y con esto me refiero a que al acomodar las cosas para la mudanza, se puede mirar de manera más clara que cosas se tienen en casa, pudiendo distinguir de entre ellas cuales se utilizan y cuales en verdad no. Acostumbramos a guardar muchas cosas en casa, pensando que en algún momento las utilizaremos, lo cual en gran porcentaje nunca ocurre, por lo que te recomiendo decidas con la cabeza y no con el corazón, y deseches lo que simplemente no necesitas llegar contigo hacia tu nuevo domicilio.

Fuente: notadeprensa